Gripple
Las instalaciones
Cuando se menciona la palabra «fábrica» inmediatamente pensamos en una sucia y ruidosa planta constructora. Sin embargo el Old West Gun Works es todo lo contrario de esta imagen arcaica. Fue construido en 1854 especialmente para el proceso de producción de los inmensos cañones de escopetas; en sus inicios fue parte del gran complejo Thomas Firth y Brown, un participante clave tanto en Sheffield, como en la industria del acero en general.
Finalizando la revolución industrial el edificio dejó de ser utilizado y a principios de los 90 se encontraba en muy mal estado siendo declarado «zona industrial abandonada». Aquí es donde entra Hugh Facey, el hombre con la visión necesaria para restaurar estas instalaciones y convertirlas en algo que no sólo iguala su previo esplendor, sino que lo supera en todos sus aspectos. Gripple encontró su hogar.
Completada en 1994, la renovación transformó el abandonado edificio en nuestra actual base de producción de vanguardia, con una amplia oficina sin paredes y maquinaria puntera, dos factores que contribuyeron a que ganáramos el premio a la «mejor fábrica» en el 2004. El enladrillado expuesto, el techo a dos aguas y las vigas de acero son un recordatorio constante del pasado, creando el lugar perfecto para albergar nuevas ideas para el futuro.
Desde entonces Gripple ha crecido, y es por ello que nuestra compañía ha necesitado de instalaciones adicionales; estamos en expansión. Algunas de éstas, como por ejemplo la sede de nuestra compañía asociada Loadhog, han sido diseñadas desde los cimientos, mientras que la oficina en Blast Lane también era un edificio en desuso al cual le hemos devuelto la vida. Finalmente, en el 2008 se llevó a cabo una posterior renovación de nuestras oficinas, al igual que la creación de nuestro nuevo centro Ideas y Innovación.